Medio ambiente
Por medio ambiente se entiende todo lo que rodea a un ser
vivo. Acondiciona especialmente las circunstancias de vida de las personas o de la sociedad en su vida. Comprende el conjunto de valores naturales, sociales y culturales existentes en un lugar y en un
momento determinado, que influyen en la vida del ser humano y en las
generaciones venideras. Es decir, no se trata sólo del espacio en el que se
desarrolla la vida, sino que también comprende a todos los seres vivos.
Percepción del riesgo
de desastre natural
Etimológicamente
la palabra riesgo parece hacer
referencia a un “daño producido por causas ajenas a la voluntad humana.” Sin
embargo, la palabra “riesgo” se encuentra relacionada estrechamente con otras
dos “vulnerabilidad” y “amenaza”. Por vulnerabilidad
se entiende a aquellas acciones humanas que disminuyen o aumentan los impactos
del riesgo. En cuanto a lo que se llama como amenaza se refiere a un elemento que se encuentra en la naturaleza,
el cual representa un riesgo o peligro.
Generalmente
se suele plantear a la amenaza como algo que escapa al control humano, cuando
en realidad no es tan así. Cuando se habla de “desastres naturales”, no quiere decir la naturaleza determina al
ser humano, sino que la palabra “desastres” hace referencia a que las personas
tienen influencia sobre los elementos de la naturaleza, ocasionando a veces
tragedias. En este sentido, el riesgo se puede controlar con eficacia por medio
de una gestión adecuada que reduzca la vulnerabilidad. Para esto el riesgo debe
ser percibido como tal con el fin de que las acciones se puedan llevar a cabo.
Esto implica 3 dimensiones:
·
Exterior:
habla de la existencia de peligros naturales que existen en el mundo real.
·
Social:
un mismo riesgo puede ser percibido de diversa forma en una misma sociedad, los
comportamientos pueden ser diferentes según sea la edad y el género.
·
Personal:
donde cada individuo evaluará el costo-beneficio de sus acciones frente a los
riesgos probables.
Extraído de: Margarita Gascón “Percepción
del desastre natural”
6 de abril de 2012
SOCIEDAD › EL TEMPORAL CAUSO LA MUERTE DE AL MENOS DIECISIETE
PERSONAS, DERRUMBES, CAIDAS DE ARBOLES Y CORTES DE ELECTRICIDAD
El día
después, muerte, oscuridad y caos
En la ciudad de Buenos Aires se confirmaron
al menos cinco muertos y otros once fallecieron en el conurbano, en su mayoría
por aplastamiento. Centenares de familias quedaron a la intemperie y amplias
zonas del Gran Buenos Aires permanecían anoche a oscuras. Medio millar de
árboles caídos cortaron las calles.
Por Horacio Cecchi
Si bien
tenía un sentido de emergencia indiscutible, el tweet del Gobierno de la Ciudad
que circulaba ayer por la red, el día después del temporal, sonaba
paradójicamente como una ironía cruel: “#Temporal Si ves ramas o carteles a
punto de caer, avisanos”. El mensaje, circulaba por Twitter mientras, en la
Ciudad, al menos cinco personas habían muerto: tres por la caída del techo de
una casilla precaria en la Villa 21 de Barracas, sobre la que se había
desplomado un árbol, un hombre aplastado por una medianera en el barrio de
Flores, y un gendarme, en su puesto del barrio Juan XXIII, en Villa Soldati. El
Gran Buenos Aires no le había ido en zaga: once muertos. La zona más golpeada,
Moreno, aunque la situación era precaria en varios municipios.
Azorados por el temporal, los vecinos de la Villa 21 reclamaban
ayer que ningún funcionario del Gobierno de la Ciudad se había aproximado a
ofrecerles ayuda. En el lugar, un árbol había caído sobre el techo de una
casilla precaria que, a su vez, había aplastado a tres de los ocupantes
provocándoles la muerte. Fue el primer saldo de la trágica tormenta que azotó
la Ciudad y parte del conurbano. En otras villas se reportaron más víctimas que
hasta anoche no habían sido confirmadas oficialmente.
En la Ciudad, los rastros del temporal ayer por la mañana daban el
toque de un paisaje revuelto, con enormes ramas a los costados de las aceras,
cantidades de hojas acumuladas contra las bocas de tormenta y calles cortadas
por caída de árboles.
En el conurbano, once personas murieron, la mayoría por
aplastamiento y algunos por electrocución. En Florencio Varela, un joven murió
al derrumbarse parte de una estación de servicio abandonada bajo cuyo techo
intentaba refugiarse. En los suburbios de Santa Fe, un adolescente, de 19 años,
murió electrocutado al pisar un cable electrificado.
Precisamente el peligro de los cables eléctricos cortados bajo el
agua fue el motivo esgrimido por las empresas eléctricas para explicar el corte
de suministro en amplias zonas del conurbano. Edesur advirtió en un comunicado
que las ráfagas de viento “provocaron severos daños en la infraestructura
eléctrica aérea de la empresa en el Gran Buenos Aires”, lo que llevó a la
decisión de suspender “el suministro con carácter preventivo” en zonas donde
los cables cortados “podrían constituir un peligro.” Anoche, enormes zonas del
conurbano permanecían a oscuras pese a que las empresas de electricidad habían
prometido que el 90 por ciento de los cortes sería subsanado ayer.
Los municipios de Morón y de Berazategui declararon el estado de
emergencia, mientras que ninguna de las intendencias del conurbano sur y oeste
había estimado los daños. Como aporte de ayuda a los damnificados, ayer el
Ministerio de Desarrollo Social, a cargo de Alicia Kirchner, trabajaba ya enviando
a los distritos de General Rodríguez, Avellaneda, Ituzaingó, Moreno, Quilmes y
Ensenada chapas, colchones, frazadas, ropa y zapatillas para ser distribuidos a
los sectores más afectados.
Extraído
de: Pagina 12

